Lieja: La ciudad ardiente con máximo potencial turístico y económico para Bélgica y Europa

Lieja, que se extiende sobre las márgenes del Mosa, en la frontera con Alemania, los Países Bajos y Luxemburgo, es una ciudad cosmopolita, alegre y exuberante gracias también a los miles de estudiantes de su importante universidad, que van a parar al famoso Carré, en el centro de la ciudad, el barrio con más cafeterías y pequeños restaurantes y ¡en el que parece que corra más cerveza que en cualquier otra parte del mundo!

 

Por Aymara B. Defêche

Foto: Zamira Darib

Lieja, es la ciudad turística más importante de la Valonia, ofrece al visitante innumerables riquezas. El río Mosa, que atraviesa la ciudad de Sur a Norte, los barrios típicos, las colinas abruptas y frondosas que la rodean, así como un relieve marcado, que ofrece múltiples perspectivas originales, le confieren un encanto particular.

Su rico folclore está muy presente, cuidadosamente preservado por su alegre población siempre muy amante de las fiestas, sus animados barrios y un gran número de restaurantes, la convierten en una vista obligada en todo viaje por Bélgica. Asimismo, cabe desatacar su intensa vida cultural y artística, así como su considerable patrimonio arquitectónico.

De hecho, durante ocho siglos fue un feudo del Sacro Imperio Romano germánico en el que Carlomagno hizo incluso acuñar moneda, pero también fue el primer principado episcopal en la historia de la Iglesia, llegando a obtener la autonomía bajo el gobierno de una estirpe de príncipes-obispos que se extinguió en 1795 con la llegada de la revolución francesa.

Lieja, que se extiende sobre las márgenes del Mosa, en la frontera con Alemania, los Países Bajos y Luxemburgo, es una ciudad cosmopolita, alegre y exuberante gracias también a los miles de estudiantes de su importante universidad, que van a parar al famoso Carré, en el centro de la ciudad, el barrio con más cafeterías y pequeños restaurantes y en el que parece que corra más cerveza que en cualquier otra parte del mundo.

Los alrededores de la ciudad ofrecen también una gran variedad de posibles paseos y vistas turísticas.

TOP 10

Los diez lugares mas clásicos que no puedes perderte si visitas a Lieja.

  1. El centro histórico
  2. Los nuevos museos: El Gran Curtius, El Museo de la Vida de la Valonia, El Tesoro de la Catedral.
  3. Las laderas de la Ciudadela.
  4. El mercado dominical de la Batte.
  5. La vida nocturna de Lieja
  6. La Colegiata y la pila bautismal de San Juan de Bartolomé.
  7. El folclore.
  8. Su plato mas típico: “le boulet frites” (albóndigas al estilo liejense con patatas fritas)
  9. Ir de compras por el centro.
  10. La nueva estación de tren Guillemins, (catalogada como la más bella del mundo) Obra del español, Santiago Calatrava.

 

Lieja también posee otras formas bien agradables y diferentes de visitarla:

  • En barco: Paseo por el Mosa a bordo del Sarcelle IV.
  • En trencito turístico… recorrido por el centro de la ciudad.
  • En bicicleta por el Ravel.
  • Con la audioguía de Simenon… itinerario a pie siguiendo las huellas del escritor.
  • Con las visitas guiadas individuales o en grupo.
  • En Seraing, La Cristalería de Val Saint-Lambert.
  • En Flemalle: Un viaje a la prehistoria.

Patrimonio Arquitectural

Por su riquísimo patrimonio arquitectónico y cultural, que presume de sus 391 edificios protegidos, ya desde épocas pasadas se la conoce como la “Atenas del Norte”, pero también “la ciudad ardiente” a causa de los numerosos saqueos, incendios y reconstrucciones que ha vivido a lo largo de su historia.

Lieja, célebre por ser el pueblo natal de Georges Simenon, el creador del comisario Maigret, precisamente en estos últimos tiempos está viviendo una fase de gran transformación. Tras la Estación de Lieja-Guillemins, diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava, y el Grand Curtius, grandioso complejo museístico que reune bajo el mismo techo las colecciones de cuatro museos, asimismo, se ha inaugurado el Centro Comercial y de servicios: Mediacité, una estructura futurista.

El centro historico

En la Place Saint-Lambert se levantaba una de las catedrales más imponentes del norte de Europa, demolida en 1793. No puede faltar una visita al Archéoforum, el yacimiento arqueológico más grande de Europa, precisamente bajo la plaza, donde se exponen los hallazgos de las excavaciones iniciadas en 1907. El recorrido por el subsuelo resulta insólito y fascinante, y la visita guiada se lleva a cabo en un espacio multimedia como mínimo espectacular.

Domina la Place Saint-Lambert el Palacio De Los Príncipes-Obispos de Lieja, reconstruido en 1536 tras haber sufrido numerosos saqueos. Sede actual de la Audiencia, se puede visitar el primer patio y su pórtico con columnas, todas distintas entre ellas en cada lado y con una gran variedad de motivos en los capiteles y en las basas.

La Colegiata Saint-Barthelemy y Pilas Bautismales es el edificio religioso más antiguo de Lieja. Consagrada en 1015, y uno de los ejemplos más excepcionales del estilo románico, se construyó en piedra arenisca con elegantes campanarios piramidales, mientras que en el siglo XVIII se le añadió el pórtico neoclásico. En su interior se encuentra la pila bautismal más famosa de toda Bélgica, construida en el siglo XIII por Renier de Huy, de latón esculpido íntegramente y decorada con escenas de bautismo, entre ellas la de Jesús.

Merece sin duda una visita también la Iglesia Saint-Jacques, fundada en 1015 como iglesia abacial de un monasterio benedictino. Su bóveda está trabajada como un encaje de piedra, adornada con arabescos, festones, retratos y motivos pictóricos, y en la Capilla de Saint-Rhémy destaca una espléndida escultura lignaria de 1523 con una Virgen con Niño.

La Catedral de Saint-Paul, fundada en el siglo X, reconstruida en el siglo XIII en estilo gótico y restaurada en el siglo XIX, conserva en su interior el estilo gótico originario y un emocionante Cristo yacente de mármol esculpido en 1696 por Jean Del Cour. En los edificios anexos al claustro, el Catedral De Lieja y Tesoro ofrece muchas obras maestras, entre ellas el imponente busto-relicario de Saint-Lambert y el de Carlos el Temerario.

Gastronomía

Lieja, la ciudad ardiente, es una ciudad repleta de cafés y restaurantes para todos los gustos.

En el menú de vuestra elección, por popular o refinado que sea, no pueden faltar las típicas boulets de Liège, deliciosas albóndigas de carne mixta aderezadas con el sirop de Liège, una melaza de fruta muy especial que se suele utilizar a menudo y de buena gana en la cocina y que solo se encuentra aquí.

El café Liégeois está considerado uno de los postres más típicos de la zona. También hay que probar el pékèt, aguardiente característico de la zona que se obtiene a partir de las bayas del enebro y que actualmente se ofrece con más de veinte variedades de fruta.

Alrededores

En esta provincia el deporte tiene claras raíces históricas. En Lieja, la ciudad ardiente, de hecho, empieza y acaba la célebre Carrera Ciclista Internacional Lieja-Bastogne-Lieja.

En Huy, a cuarenta kilómetros de Lieja, culmina la , con la entusiasmante subida del “muro de Huy”. Y en Francorchmaps, la adrenalina se dispara con el , uno de los acontecimientos deportivos más esperados del año.

En Seraing se puede visitar el Castillo de Val Saint-Lambert y las cristalerías más importantes del mundo. Ubicada en una antigua abadía cisterciense, se puede visitar la manufactura auténtica y el museo, donde un recorrido multimeda cuenta la historia del nacimiento del vidrio desde los tempos de los babilonios, y en el laboratorio se puede incluso asistir al modelado, corte y grabado de cristales.

Entre los castillos dignos de mención, el Castillo de Jehay del siglo XVI, extraordinario ejemplo del Renacimiento del Mosa, con el foso y los espléndidos jardines que lo rodean, es único en Europa por su característica fachada, realizada con piedras blancas y grises que evocan un extraordinario motivo a cuadros. En su interior se conserva, además de una decoración poco común, una rica colección de objetos de orfebrería y plata, tapices, pinturas y esculturas.

No muy lejos de aquí, el Castillo Modave, extraordinariamente resguardado sobre una cresta rocosa, domina el valle del río Hoyoux. Los orígenes de la residencia se remontan al siglo XIII, aunque el aspecto actual es obra del conde de Marchin, que lo restauró a mediados del siglo XVII.

Son maravillosos los interiores decorados con abundantes obras de arte y los jardines, aunque el objeto más prestigioso es la rueda para llevar las aguas del río al castillo, construida por un artesano local. Una idea increíble para su época, se volvió a utilizar posteriormente para llevar las aguas del Sena al Palacio de Versalles.

Quienes deseen recuperar la forma física, en las proximidades de Lieja, además de las de Spa, la ciudad de las aguas, pueden disfrutar de las benéficas propiedades de las aguas termales de Chaudfontaine y el Château Des Thermes (Castillo De Las Termas), que, inmerso en un espléndido paisaje relajante, con sus aguas a 34 ºC es sin duda el lugar ideal.

A una decena de kilómetros al noreste de Lieja no hay que pasar por alto el Dominio Turístico De Blegny-Mine – Visita A La Mina, una antigua zona minera con una mina de carbón que se cerró finalmente en 1980. Actualmente se puede visitar el recorrido subterráneo que desciende hasta 530 metros y el emocionante museo instalado en parte en los antiguos edificios, donde se pueden ver las maquinarias y las herramientas de los mineros.

También al noreste de Lieja se extiende la región boscosa de Herve, con sus residencias del siglo XVII y XVIII y el curioso lavadero público de piedra, Six Fontaines, construido en 1773. No obstante, Herve debe su fama sin duda a su extraordinario queso, el primero en haber recibido la Denominación de Origen Protegida y conocido en todo el mundo.

Fuente:

http://www.belgica-turismo.es/

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